{"id":14497,"date":"2024-04-22T16:21:16","date_gmt":"2024-04-22T21:21:16","guid":{"rendered":"https:\/\/iidsech.com\/?p=14497"},"modified":"2024-04-28T16:29:25","modified_gmt":"2024-04-28T21:29:25","slug":"juan-pablo-ii-y-el-judaismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/2024\/04\/22\/juan-pablo-ii-y-el-judaismo\/","title":{"rendered":"Juan Pablo II y el Juda\u00edsmo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14497\" class=\"elementor elementor-14497\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-15c96349 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"15c96349\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3e8436a7\" data-id=\"3e8436a7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7f7e3b0e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7f7e3b0e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Las relaciones entre la Iglesia cat\u00f3lica y el juda\u00edsmo han tenido ciertas dificultades a trav\u00e9s de la historia. Sin embargo, superando las barreras del prejuicio y sin negar los dolorosos desencuentros, la reconciliaci\u00f3n a trav\u00e9s del di\u00e1logo entre las dos religiones ha sido posible en los \u00faltimos a\u00f1os. Partiendo del v\u00ednculo espiritual que los une y sin negar sus diferencias, las relaciones entre jud\u00edos y cristianos han sido puestas en una nueva base s\u00f3lida desde donde se podr\u00e1 construir un futuro prometedor.<br \/>Sin lugar a dudas, la figura del Papa Juan Pablo II tiene un car\u00e1cter muy especial para el pueblo jud\u00edo y ser\u00e1 recordado como un hombre de paz que consider\u00f3 el di\u00e1logo judeo-cristiano como una prioridad en su Pontificado. Desde que entr\u00f3 en escena el 16 de octubre de 1978, demostr\u00f3 su profunda convicci\u00f3n de establecer v\u00ednculos con el juda\u00edsmo mundial.<\/p><p>Quien sent\u00f3 las bases de un mayor acercamiento entre religiones fue el Papa Juan XXIII. Gracias a su iniciativa, el 28 de octubre de 1965 con el\u00a0<em>Segundo Concilio Vaticano\u00a0<\/em>se promulg\u00f3 la Declaraci\u00f3n sobre las Relaciones de la Iglesia con las Religiones no Cristianas, conocida como\u00a0<em>Nostra Aetate.\u00a0<\/em>Misma que subraya el lazo espiritual entre la Iglesia y el pueblo jud\u00edo, declara falsa la aseveraci\u00f3n de que el pueblo jud\u00edo hubiese sido rechazado por Dios y exonera colectivamente a los jud\u00edos de la responsabilidad por la muerte de Jes\u00fas.<br \/>Siguiendo con fidelidad lo ya iniciado por Juan XXIII y con el \u00e1nimo de reconciliarse con el juda\u00edsmo para establecer un di\u00e1logo efectivo, el Papa polaco no perdi\u00f3 oportunidad para llevar a cabo su cometido. Ciertamente, con profunda determinaci\u00f3n logr\u00f3 superar siglos de desconfianza y de este modo contribuy\u00f3 de manera extraordinaria al hist\u00f3rico acercamiento entre jud\u00edos y cat\u00f3licos.<br \/>Probablemente la sensibilidad papal hacia el pueblo jud\u00edo tuvo que ver con su experiencia personal. Karol Wojtyla creci\u00f3 en el pueblo polaco de Wadowice, donde convivi\u00f3 diariamente con miembros de la comunidad jud\u00eda y presenci\u00f3 los horrores de la Segunda Guerra Mundial.<br \/>Juan Pablo II consider\u00f3 importante evaluar los actos de la Iglesia a trav\u00e9s de la historia y se atrevi\u00f3 a pedir perd\u00f3n por sus cap\u00edtulos oscuros del pasado. Incluso, exhort\u00f3 en sus repetidos llamamientos a los cat\u00f3licos a examinar su actitud en lo que respecta a las relaciones con el pueblo jud\u00edo.<br \/>Durante su Pontificado recorri\u00f3 varias estaciones \u2013 teol\u00f3gica y humanamente significativas \u2013 en el camino hacia el reencuentro con el juda\u00edsmo. El inicio de esta nueva relaci\u00f3n se vio signada por al menos cuatro situaciones fundamentales: la visita a Auschwitz 1979, la visita a la Gran Sinagoga de Roma en 1986, el establecimiento de relaciones diplom\u00e1ticas con Israel en 1994 y su peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa, donde visit\u00f3 el Museo del Holocausto y el Muro de los Lamentos.<br \/>Los pronunciamientos del Papa Juan Pablo II proporcionan asimismo un marco de referencia indispensable para entender la din\u00e1mica y profundidad del dialogo de reconciliaci\u00f3n por las comunidades jud\u00eda y cat\u00f3lica a partir del Concilio Vaticano II.<\/p><h6><strong>La visita a Auschwitz y sus mensajes sobre la Sho\u00e1<\/strong><\/h6><p><strong><br \/><\/strong>Al ser nombrado Pont\u00edfice, uno de los primeros actos de Juan Pablo II fue su visita al campo de exterminio de Auschwitz en Polonia, el 7 de junio de 1979. All\u00ed, tras arrodillarse y rezar frente al monumento de las v\u00edctimas que fueron asesinadas durante el Holocausto, declar\u00f3: \u201cEn particular, me detengo junto a ustedes, queridos participantes en este encuentro, ante la l\u00e1pida con inscripci\u00f3n en lengua hebrea, esta inscripci\u00f3n suscita el recuerdo del pueblo cuyos hijos e hijas estaban destinados al exterminio total. Este pueblo tiene su origen en Abraham, que es padre de nuestra fe como dijo Pablo de Tarso. Precisamente este pueblo, que ha recibido de Dios el mandamiento de no matar, ha probado en s\u00ed mismo, en medida particular, lo que significa matar. A nadie le es l\u00edcito pasar delante de esta l\u00e1pida con indiferencia\u201d.<br \/>En cada oportunidad, el Papa Juan Pablo II afirm\u00f3 el repudio de la Iglesia cat\u00f3lica hacia todo tipo de persecuci\u00f3n en cualquier lugar y tiempo, perpetrada contra un pueblo o un grupo humano. Constantemente conden\u00f3 con firmeza todas las formas de genocidio, as\u00ed como las ideolog\u00edas racistas que las han hecho posibles.<br \/>El 27 de agosto de 1989, con motivo del cincuenta aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Juan Pablo II sostuvo: \u201cCincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, tenemos el deber de acordarnos frente a Dios de aquellos hechos dram\u00e1ticos, para honrar a los muertos y compadecer a todos los que este despliegue de crueldad hiri\u00f3 en el coraz\u00f3n y en el cuerpo\u2026 En efecto, tenemos el deber de sacar una lecci\u00f3n de ese pasado, para que jam\u00e1s pueda repetirse el conjunto de causas capaz de desencadenar un conflicto semejante\u201d.<br \/>En marzo de 1998, en un hecho sin precedentes, el Vaticano present\u00f3 el documento\u00a0<em>Recordamos: Una reflexi\u00f3n sobre la Sho\u00e1,\u00a0<\/em>en el que admite y deplora la indiferencia de algunos cristianos frente al Holocausto. En el texto se establece: \u201cEste siglo ha sido testigo de una tragedia inefable, que nunca se podr\u00e1 olvidar: el intento del r\u00e9gimen nazi de exterminar al pueblo jud\u00edo, con el consiguiente asesinato de millones de jud\u00edos. Hombres y mujeres, ancianos y j\u00f3venes, ni\u00f1os e infantes, s\u00f3lo por su origen jud\u00edo, fueron perseguidos y deportados. Algunos fueron asesinados inmediatamente; otros fueron humillados, maltratados, torturados y privados completamente de su dignidad humana y, finalmente asesinados\u2026 Frente a ese terrible genocidio, que los responsables de las naciones y las mismas comunidades jud\u00edas encontraron dif\u00edcil de creer cuando era cruelmente perpetrado, nadie puede quedar indiferente, y mucho menos la Iglesia, por sus v\u00ednculos tan estrechos de parentesco espiritual con el pueblo jud\u00edo y por su recuerdo de las injusticias del pasado\u201d.<br \/>En marzo del 2000, en su visita al museo jud\u00edo del Holocausto en Jerusalem,\u00a0<em>Yad Vashem<\/em>, el Pont\u00edfice destac\u00f3: \u201cEn este lugar de recuerdos, la mente, el coraz\u00f3n y el alma sienten una gran necesidad de silencio. Silencio para recordar. Silencio para tratar de dar sentido a los recuerdos que vuelven a la memoria como un torrente. Silencio porque no hay palabras suficientemente fuertes para deplorar la terrible tragedia de la Sho\u00e1. Yo mismo tengo muchos recuerdos personales de todo lo que sucedi\u00f3 cuando los nazis ocuparon Polonia durante la guerra. Recuerdo a mis amigos y vecinos jud\u00edos, algunos de los cuales murieron, mientras que otros sobrevivieron\u201d.<\/p><h6><strong>La invitaci\u00f3n a la Gran Sinagoga de Roma<\/strong><\/h6><p><strong><br \/><\/strong>En abril de 1986 realiz\u00f3 un acto que marc\u00f3 la historia interreligiosa al visitar la Gran Sinagoga de Roma para convertirse en el primer Papa en visitar un templo jud\u00edo. El Pont\u00edfice fue recibido como lo merece su alta investidura por el Rabino Elijahu Toaff. En aquella ocasi\u00f3n, el Papa se dirigi\u00f3 a los jud\u00edos de Roma y, a trav\u00e9s de ellos, a los jud\u00edos del mundo, deplorando el odio, las persecuciones y las muestras de antisemitismo en cualquier \u00e9poca y por cualquier persona.<br \/>El l\u00edder de la Iglesia cat\u00f3lica se\u00f1al\u00f3 que representantes del juda\u00edsmo italiano y mundial hab\u00edan estado en numerosas audiencias en el Vaticano. Tambi\u00e9n destac\u00f3 que en la noche que precedi\u00f3 a la muerte del Papa Juan XXIII, el Rabino de Roma, junto con un n\u00famero importante de fieles jud\u00edos fueron a la plaza de San Pedro con el fin de rezar y velar al Pont\u00edfice.\u201cLa visita de hoy quiere aportar una decidida contribuci\u00f3n a la consolidaci\u00f3n de las buenas relaciones entre nuestras comunidades, siguiendo las huellas de los ejemplos ofrecidos por tantos hombres y mujeres de una y otra parte que se han comprometido y se comprometen todav\u00eda para que se superen los viejos prejuicios y se d\u00e9 espacio al reconocimiento cada vez m\u00e1s pleno de ese v\u00ednculo y de ese com\u00fan patrimonio espiritual que existe entre jud\u00edos y cristianos\u201d, dijo Juan Pablo II.<br \/>En su discurso subray\u00f3: \u201cJud\u00edos y cristianos son los depositarios y testigos de una \u00e9tica marcada por los Diez Mandamientos en cuya observancia el hombre encuentra su verdad y su libertad\u2026 Por eso, con el juda\u00edsmo tenemos una relaci\u00f3n distinta que con las otras religiones\u201d. Concluy\u00f3 con su conocida frase: \u201cSois nuestros hermanos y, en cierto modo, podr\u00eda decir que sois nuestros hermanos mayores\u201d.<\/p><h6><strong>El inicio de relaciones diplom\u00e1ticas con Israel<\/strong><\/h6><p><strong><br \/><\/strong>Juan Pablo II valor\u00f3 la importancia del Estado de Israel para los jud\u00edos del mundo. Comprendi\u00f3 que Israel lleva consigo un elemento nacional y otro religioso que se encuentran \u00edntimamente ligados con el juda\u00edsmo. En 1984 en su Carta Apost\u00f3lica,\u00a0<em>Redemptionis Anio,\u00a0<\/em>destac\u00f3: \u201cPara los jud\u00edos que viven en el Estado de Israel y que conservan en esa tierra aquellos preciados testimonios de sus historia y de su fe, debemos pedir por la tan deseada seguridad y tranquilidad, las cuales son una prerrogativa de toda naci\u00f3n para el progreso de cualquier sociedad\u201d.<br \/>El 30 de diciembre de 1993 se firm\u00f3 el Acuerdo Fundamental entre el Vaticano y el Estado de Israel, el cual sienta las bases para el establecimiento de s\u00f3lidas relaciones diplom\u00e1ticas. En \u00e9ste, ambas partes reiteran su compromiso de respetar el derecho de religi\u00f3n y conciencia, as\u00ed como de rechazar cualquier manifestaci\u00f3n de racismo e intolerancia religiosa.<br \/>El inicio de relaciones diplom\u00e1ticas entre Israel y la Santa Sede fue un hecho de relevancia tanto pol\u00edtica como teol\u00f3gica. Tal como lo coment\u00f3 el subsecretario de Relaciones Exteriores israel\u00ed, Yosi Beilin, \u201cDesde un punto de vista formal, nos encontramos frente aun acuerdo entre un peque\u00f1o Estado y otro a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1o. Pero su impacto traspasa los l\u00edmites geogr\u00e1ficos y toca los corazones de millones de jud\u00edos y m\u00e1s de un bill\u00f3n de cristianos a trav\u00e9s de todo el mundo. Detr\u00e1s de este Acuerdo hay miles de a\u00f1os de historia, llena de odio, de miedo y de ignorancia, con peque\u00f1as islas de entendimiento, cooperaci\u00f3n y di\u00e1logo\u201d.<\/p><h6><strong>La peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa<\/strong><\/h6><p><strong><br \/><\/strong>En el a\u00f1o 2000 la reconciliaci\u00f3n que durante d\u00e9cadas el Papa Juan Pablo II sostuvo con el juda\u00edsmo lleg\u00f3 a su punto m\u00e1s alto con la peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa. En un viaje de cinco d\u00edas por Israel, adem\u00e1s de visitar los Lugares Santos del cristianismo, acudi\u00f3 al Muro de los Lamentos, donde rez\u00f3 y se entrevist\u00f3 con el presidente y autoridades rab\u00ednicas de Israel.<br \/>En el museo\u00a0<em>Yad Vashem,\u00a0<\/em>el Papa fue recibido por altos dignatarios, grandes pol\u00edticos, rabinos, sacerdotes cat\u00f3licos y ortodoxos. La llama eterna que se encuentra en el \u201cSal\u00f3n del Recuerdo\u201d fue re-encendida por \u00e9l. Posteriormente deposit\u00f3 una corona de flores en la loza donde reposan las cenizas tra\u00eddas de los campos de muerte.<br \/>En su plegaria el Pont\u00edfice dijo: \u201cHe venido a Yad Vashem a rendir homenaje a los millones de jud\u00edos que, despojados de todo, especialmente de su dignidad humana, fueron asesinados en el Holocausto\u201d. Agreg\u00f3 que la Iglesia cat\u00f3lica se encuentra profundamente entristecida por el odio, los actos de persecuci\u00f3n y despliegues de antisemitismo encabezados por cristianos en todos los tiempos y lugares. Finaliz\u00f3 afirmando que la Iglesia rechaza cualquier forma como denegaci\u00f3n de la imagen del Creador.<br \/>Asimismo, el Papa tuvo la emoci\u00f3n de encontrarse con sobrevivientes del Holocausto provenientes de su pueblo natal, algunos de ellos, compa\u00f1eros del colegio. Incluso tuvo la oportunidad de escuchar el testimonio de Idit Tzirer, la superviviente de un campo de trabajo quien, desfalleciente, fue asistida por el entonces joven Wojtyla.<br \/>El \u00faltimo d\u00eda de su peregrinaci\u00f3n, el Papa visit\u00f3 los lugares santos de las tres grandes religiones monote\u00edstas: El Muro de los Lamentos, la Iglesia del Santo Sepulcro y la Mezquita Al-Aksa.<br \/>Ante el Muro de los Lamentos el Papa or\u00f3 con solemnidad mientras dignatarios, pol\u00edticos, jud\u00edos y cristianos observaban el acto con reverencia y respeto. Al terminar su oraci\u00f3n, extrajo de su bolsillo un papel, y tal cual como acostumbran los jud\u00edos, lo deposit\u00f3 dentro de las piedras que conforman el Muro. En la plegaria ped\u00eda perd\u00f3n y manifestaba su profundo pesar por el comportamiento de aquellos que han hecho sufrir a los jud\u00edos en la historia. Y expresaba su compromiso de genuina hermandad con el pueblo jud\u00edo. \u201cDios de nuestros padres, t\u00fa haz elegido a Abraham y sus descendientes para traer Tu Nombre a las naciones. Estamos profundamente afligidos por el comportamiento de aquellos que en el transcurso de la historia, han causado a estos hijos tuyo sufrimiento, y pedimos tu perd\u00f3n. Deseamos comprometernos a una hermandad genuina con el pueblo del Pacto\u201d, escribi\u00f3 el Obispo de Roma en el papel.<br \/>El Papa fue despedido en el Aeropuerto David Ben Guri\u00f3n recibiendo los honores y el reconocimiento de las m\u00e1s altas figuras del gobierno de Israel y llevando consigo el afecto del pueblo jud\u00edo.<\/p><h6><strong>Conclusiones<\/strong><\/h6><p><strong><br \/><\/strong>Los jud\u00edos del mundo se unieron a la pena que embarga la Iglesia cat\u00f3lica por el fallecimiento del Sumo Pont\u00edfice Juan Pablo II. El legado que dej\u00f3 fue una base s\u00f3lida de herramientas necesarias para continuar avanzando en el camino de paz y armon\u00eda entre las distintas creencias religiosas, el imperativo de continuar con el di\u00e1logo y el conocimiento mutuo para vencer as\u00ed las barreras construidas a trav\u00e9s de siglos de intolerancias, recelos e incomprensiones y abrir camino a la construcci\u00f3n de una sociedad plural basada en la convivencia arm\u00f3nica, la tolerancia y el respeto.<\/p><div class=\"elementor-element elementor-element-21bc9e3f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"21bc9e3f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\"><div class=\"elementor-widget-container\"><div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\"><div class=\"elementor-element elementor-element-65c24601 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"65c24601\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\"><p class=\"elementor-widget-container\"><strong>FUENTE:<\/strong><\/p><p class=\"elementor-widget-container\"><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\"><em>\u00a9TrubunaIsraeilita <\/em><\/span><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">(27 de abril de 2024). <\/span><em style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">\u00a0Nostra aetate: convivencia entre jud\u00edos y cristianos<\/em><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">. Tribuna Isaraelita.\u00a0<\/span><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">https:\/\/tribuna.org.mx\/nostra-aetate-convivencia-entre-judios-y-cristianos\/<\/span><\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las relaciones entre la Iglesia cat\u00f3lica y el juda\u00edsmo han tenido ciertas dificultades a trav\u00e9s de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14502,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_tbt_post_transparent":"","_tbt_post_title":"","_tbt_post_layout":"","_tbt_post_sidebar_id":"","_tbt_post_content_style":"","_tbt_post_vertical_padding":"","_tbt_post_feature":"","_tbt_post_feature_position":"","_tbt_post_header":false,"_tbt_post_footer":false},"categories":[78],"tags":[77,83,82],"class_list":["post-14497","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-convivencia-judaismo-cristianismo","tag-convivencia-judaismo-cristianismo","tag-cristianismo","tag-judaismo","post_format-post-format-image"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14497"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14503,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14497\/revisions\/14503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14502"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}