{"id":14419,"date":"2024-04-27T00:57:07","date_gmt":"2024-04-27T05:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/iidsech.com\/?p=14419"},"modified":"2024-04-28T16:35:22","modified_gmt":"2024-04-28T21:35:22","slug":"nostra-aetate-convivencia-entre-judios-y-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iidsech.com\/index.php\/2024\/04\/27\/nostra-aetate-convivencia-entre-judios-y-cristianos\/","title":{"rendered":"Nostra aetate: convivencia entre jud\u00edos y cristianos"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14419\" class=\"elementor elementor-14419\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-15c96349 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"15c96349\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3e8436a7\" data-id=\"3e8436a7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7f7e3b0e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7f7e3b0e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #000000;\">En el curso de la historia, las relaciones judeo-cristianas han estado caracterizadas por la ambivalencia. As\u00ed, por un lado han prevalecido las confrontaciones teol\u00f3gicas, las diferencias en concepciones religiosas, los prejuicios y las persecuciones, mismas que dejaron una marca indeleble en la memoria de ambas comunidades.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os y a ra\u00edz de la Declaraci\u00f3n Nostra Aetate publicada el 28 de octubre de 1965, los contactos sufren una transformaci\u00f3n radical. En efecto, el principio medular que emana de dicho documento consiste en el \u201crespeto para otro, tal como es, sobre todo por su fe y sus convicciones religiosas\u201d, actitud que contrasta con el marcado antagonismo de anta\u00f1o.<\/span><br \/><span style=\"color: #000000;\">Resulta imperativo realizar un recuento de la evoluci\u00f3n de este di\u00e1logo, as\u00ed como del estado actual que guardan las relaciones judeo-cristianas, especialmente porque hoy en d\u00eda la distensi\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n permean las diferentes modalidades de convivencia en el mundo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Al concluir la tragedia del Holocausto, la comunidad cristiana se sinti\u00f3 obligada a reconsiderar las posturas teol\u00f3gicas medievales que hablan condicionado sus contactos con los jud\u00edos. A partir de 1945 las organizaciones eclesi\u00e1sticas nacionales e internacionales, el Consejo Mundial de Iglesias y las Conferencias Episcopales entre otras -han abordado el tema, denunciando el antisemitismo y modificando las expresiones lit\u00fargicas que se refer\u00edan al juda\u00edsmo en t\u00e9rminos denigrantes.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">El mon\u00f3logo ha sido lentamente reemplazado por el di\u00e1logo a partir de la publicaci\u00f3n de Nostra Aetate, que ha sido catalogado por el Papa Juan Pablo II como \u201cuna palabra de sabidur\u00eda divina y una expresi\u00f3n de fe\u201d. M\u00e1s a\u00fan, el permanente anhelo de uni\u00f3n y reconciliaci\u00f3n entre ambas comunidades se expresa fielmente en las palabras de Su Santidad en su reciente visita a M\u00e9xico: \u201cVivimos en un mundo fragmentado que sufre por sus divisiones, pero al mismo tiempo, en un mundo marcado por una b\u00fasqueda de la unidad, de la reunificaci\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n. Debemos seguir este camino. El pueblo jud\u00edo es nuestro hermano mayor; los cristianos tambi\u00e9n somos descendientes de Abraham, nuestro padre com\u00fan en la fe\u201d.<\/span><br \/><span style=\"color: #000000;\">En este documento la Iglesia anula el argumento deicida que prevaleci\u00f3 durante siglos -eliminando as\u00ed el prejucio por el que durante siglos se culp\u00f3 a los jud\u00edos de la muerte de Jes\u00fas. El Concilio pone de relieve, que a los jud\u00edos como pueblo, no se les puede imputar culpa alguna, at\u00e1vica o colectiva, por lo que se hizo en la \u201cPasi\u00f3n de Jes\u00fas\u201d, ni indistintamente a los jud\u00edos de aquel tiempo ni a los que han venido despu\u00e9s, ni a los de ahora.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">A la vez, en la Declaraci\u00f3n, se \u201cdeploran los odios, persecusiones y manifestaciones de antisemitismo de cualquier tiempo y persona contra los jud\u00edos\u201d y se promueve la comunicaci\u00f3n con la comunidad jud\u00eda. A\u00f1os despu\u00e9s, en 1975, el Vaticano public\u00f3 las Sugerencia para la Aplicaci\u00f3n Pr\u00e1ctica de la Declaraci\u00f3n en donde, no s\u00f3lo se deplora sino se \u201ccondena\u201d el antisemitismo y se recuerda a los cat\u00f3licos que el \u201cConcilio basa sus ense\u00f1anzas en circunstancias que se ven profundamente afectadas por la memoria de la persecuci\u00f3n y masacre de los jud\u00edos europeos durante la segunda guerra mundial\u201d. Esta postura ha sido reafirmada durante el pontificado de Juan Pablo II quien declar\u00f3 que no hay justificaci\u00f3n teol\u00f3gica para ning\u00fan acto discriminatorio o persecutorio contra los jud\u00edos. De hecho, esos actos deben considerarse como pecaminosos ya que el antisemitismo est\u00e1 en total contradicci\u00f3n con la concepci\u00f3n cristiana de la dignidad humana.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Uno de los gestos m\u00e1s significativos en el desarrollo de las relaciones judeo-cristianas fue la visita del Papa Juan Pablo II a la Gran Sinagoga de Roma en 1981.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">La visita del Pont\u00edfice al templo jud\u00edo, ubicado junto al P\u00f3rtico de Octavia, el ingreso al ghetto en el que la comunidad jud\u00eda vivi\u00f3 durante siglos, es un patente reconocimiento a los s\u00f3lidos v\u00ednculos y al com\u00fan patrimonio espiritual que existe entre los cristianos y el pueblo jud\u00edo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Al mismo tiempo estos a\u00f1os de acercamiento han reafirmado la naturaleza ambivalente de estas relaciones. Es as\u00ed, que al margen de los logros alcanzados en esta materia, han existido numerosas pol\u00e9micas que moment\u00e1neamente han obscurecido el horizonte. Entre ellas destacan las controvertidas visitas de Yaser Arafat, l\u00edder de la OLP, al Vaticano y el encuentro del Papa Juan Pablo II con Kurt Waldheim, presidente de Austria, despu\u00e9s de que se hab\u00eda puesto en tela de juicio su solvencia moral por su participaci\u00f3n en las operaciones del ej\u00e9rcito nazi en Grecia.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">El hecho que caus\u00f3 mayor consternaci\u00f3n en el seno del pueblo jud\u00edo, se origin\u00f3 en Polonia. En 1984 se estableci\u00f3 un convento de monjas carmelitas en Auschwitz, construido en el per\u00edmetro del antiguo campo de concentraci\u00f3n, en el edificio donde los nazis almacenaban el gas zyklon b utilizado para asesinar a los jud\u00edos. Auschwitz es, por excelencia, el s\u00edmbolo del Holocausto jud\u00edo y ha sido declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad.<\/span><br \/><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s de meses de \u00e1lgidas discusiones, en febrero de 1987 se firm\u00f3 un acuerdo entre representantes de la Iglesia Cat\u00f3lica y de las organizaciones jud\u00edas, con el objeto de transferir el convento fuera de los territorios del campo de la muerte y en su lugar construir un centro de di\u00e1logo ecum\u00e9nico. Fue hasta 1989, cuando gracias a la afortunada intervenci\u00f3n del Papa Juan Pablo II y tras numerosas controversias, que el cardenal Joseph Glemp de Polonia resolvi\u00f3 cumplir el acuerdo, no sin antes haber externado consignas antisemitas por lo que fue severamente criticado.<\/span><br \/><span style=\"color: #000000;\">El punto culminante de las relaciones judeo-cristianas apunta a la normalizaci\u00f3n de las relaciones entre el Vaticano e Israel y al Reconocimiento a la indivisibilidad de Jerusalem, capital eterna de Israel y alma del pueblo jud\u00edo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Negar las diferencias existentes entre ambas religiones es negar la realidad ya que cada una se mantendr\u00e1 fiel a sus tradiciones. Los jud\u00edos deber\u00e1n percibir a los cristianos, ya no como los perseguidores del pasado sino como aquellos que buscan un camino diferente hacia Dios. Los cristianos, por su parte, deber\u00e1n tener siempre presentes los a\u00f1os de sufrimiento jud\u00edo, en sociedades principalmente cristianas. A la vez, deber\u00e1n reconocer, que el Holocausto jud\u00edo el cual el Papa Juan Pablo II conden\u00f3 como una verg\u00fcenza para la humanidad, constituye un fen\u00f3meno \u00fanico dentro de la historia y en la sobrevivencia del Estado de Israel representa el aspecto neur\u00e1lgico del juda\u00edsmo moderno.<\/span><\/p><div class=\"elementor-element elementor-element-21bc9e3f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"21bc9e3f\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\"><div class=\"elementor-widget-container\"><div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\"><div class=\"elementor-element elementor-element-65c24601 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"65c24601\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\"><p class=\"elementor-widget-container\"><strong>FUENTE:<\/strong><\/p><p class=\"elementor-widget-container\"><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">(27 de abril de 2024). <\/span><em style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">\u00a0Nostra aetate: convivencia entre jud\u00edos y cristianos<\/em><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">. Tribuna Isaraelita.\u00a0<\/span><span style=\"font-family: var(--global-body-font-family); letter-spacing: 0.2px;\">https:\/\/tribuna.org.mx\/nostra-aetate-convivencia-entre-judios-y-cristianos\/<\/span><\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el curso de la historia, las relaciones judeo-cristianas han estado caracterizadas por la ambivalencia. 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